Las estaciones del Pirineo aragonés presentaban un inmejorable aspecto con espesores de nieve que alcanzan los 120 cm en Astún. Las bajas temperaturas han contribuido a mantener la calidad de la nieve. La afluencia de esquiadores ha sido moderada lo que ha permitido disfrutar al máximo a aquellos que se han acercado hasta las pistas en estas primeras jornadas de esquí. "Hay que pensar que es el primer día vispera de un puente muy fuerte, pero aún así los clientes se han ido muy satisfechos por la buena calidad de la nieve", afirmó Antonio Gericó, director de Formigal que abrió 50 km. En la vecina Panticosa, el primer día también puede calificarse como "muy positivo", según su director, Roberto Morales. "La afluencia no ha sido masiva pero la jornada ha estado muy animada, sobre todo con esquiadores habituales de la estación con abono de temporada". En Cerler la situación ha sido muy parecida, con muchos esquiadores del valle y de segundas residencias que han podido disfrutar de unos espesores de entre 20 y 115 cm de nieve polvo.
Candanchú estrenó la temporada con un balance más que satisfactorio "porque la estación está en unas condiciones magníficas y es muy probable que de cara al puente podamos abrir al cien por cien la estación", aventuró Jorge Navarro, responsable de comunicación de Candanchú. Astún tiene previsto inaugurar el día 3 el nuevo telesilla de Truchas lo que le permitirá abrir al 100% durante el puente según Andrés Pita, director de marketing de la estación. El pronóstico del tiempo anuncia nuevas nevadas en los próximos días acompañadas de bajas temperaturas que permitirán continuar produciendo nieve en grandes cantidades.